|
Temas
Archivos
Enlaces
|
13/04/2004
San Pedro Rock no fue. En realidad si fue pero nosotras no fuimos, porque en un momento de cordura nos dimos cuenta que no podíamos llevar la locura a tal extremo. De todos modos la frustración se nos pasó rápido cuando nos enteramos que los Babasonicos estarían en Córdoba el viernes pasado, 9/4, viernes santo.
A pesar de los numerosos comentarios del tipo “van a salir el viernes santo?”, dos agnósticas como nosotras teníamos todo listo para salir. Luego de comunicarnos telefónicamente con el organizador del evento, dispusimos estar en la zona (Laguna Azul, unos 30km de Córdoba) temprano, tipo 6pm, aunque los Baba tocarían después de las 10 de la noche.
Nos propusimos vestir con un look casual, onda me puse lo primero que vi, pero eso es prácticamente imposible, ya que para lograr ese look estamos 3 hrs discerniendo cual es la ropa adecuada para parecer casual. Es ilógico el planteo, pero las mujeres somos así, hasta para estar “así nomás” tenemos que planificar, pensar y probarnos 400 prendas.
En fin, me levanté temprano, me bañé (y eso que no es habitual en mi bañarme para salir eh!)y creo que mas o menos a las 11 de la mañana ya estaba lista para que mi amiga me pase a buscar, aunque llegaría recién a las 5. Mi marido se estaba haciendo una Baña Cauda (o como se escriba) y mi único deseo era que no se me pegue el olor a ajo.
Resultó ser que no paraba de llover y como le dije a mi amiga Pao, “en mi casa garuaba pero a mi te aseguro que no me garúa finito” puesto que se suspendió el puto recital y se pospuso para este jueves próximo.
Bastante deprimidas por el asunto, optamos por salir igual y nos fuimos al cine y mas luego a bailar y disfrutamos la noche. Pero ninguna noche es la misma si no están los Baba y por eso le agradecemos al DJ de Cuernavaca que nos puso un montón de temas de los Baba cuando amablemente se lo pedimos.
Y el final de la historia, la semana que viene, después del recital, si no llueve de nuevo. La música, el baile, son parte de los ritos de apareamiento humano? Hubiera pensado que no, ya que es raro ver mujeres bailar libremente. Y con libremente, me refiero a simplemente bailar, bailar con el cuerpo, con las piernas y los brazos, y sobre todo con la mente, con la libertad mental que las mujeres no se dejan disfrutar (yo no me incluyo entre esas mujeres).
Me gusta bailar y salgo a bailar para bailar, valga la redundancia, y no para aparentar, caretear o levantar tipos. Por eso hace tiempo ya que salgo a bailar de zapatillas, ya que los tacos altos no son útiles para estos fines.
Encontrar dos mujeres que simplemente bailen, hoy en día es raro, pero la sociedad nos encontró bailando a mi amiga y a mi el viernes por la noche, un poco ebrias, un poco depre, un poco tontas, en un boliche lleno de hombres. Hombre que ven a la mujer como objeto de deseo, básicamente.
Realmente fue muy divertido reírnos de todos esos hombres que se pensaban que bailábamos para ellos, para conquistar a alguno. Frases celebres de esa noche como “te veo bailar y me caliento” merecieron simples respuestas como “anda a hacerte una paja” y otras tantas, simplemente una devastadora mirada... de asco.
Hasta las mujeres que no bailaban (la mayoría) nos miraban. Y que tiene de raro bailar? Esta bien, bailamos, saltamos, nos reímos, realmente disfrutamos. Pueden ustedes, los hombres, dejarnos vivir ese momento en paz o realmente tienen que ser el centro del mundo y creer que bailamos así porque estamos de levante???
Muchas veces estoy sola en mi casa o con mi hija durmiendo la siesta y me pongo un buen CD, onda el de Madonna y bailo sola en el living de mi casa, o voy en el auto escuchando la radio y bailo con un buen tema. Si, cuando paro en el semáforo, los demás me miran, y eso, es tan divertido como los hombres en celo en un boliche. Pero yo disfruto, y soy feliz bailando.
Pero volviendo a los ritos de apareamiento: en este siglo, a los hombres... se los conquista bailando y no con la comida, como decía mi abuela??? Creo que si. Y este es mi consejo hacia las mujeres: si quieren novio, aprendan a bailar. O fundamentado en pensamientos femeninos a los que solo nosotras mismas les encontramos lógica.
El domingo me puse de mail humor, pero para que se entienda por qué, necesitamos un preludio. Mi marido, José, con quien no estoy casada sino que vivo hace 4 años, es un santo (mis amigas lo describen así por lo menos). En realidad es uno de los pocos hombre con cero machismo que hay en la tierra. A él simplemente lo hace feliz lo que a mi me hace feliz, que en las cosas comunes de la vida se traduce a que no le molesta que no sea ama de casa ni me guste cocinar, no le molesta que yo maneje mal, no le molesta que yo salga con mis amigas mientras él se queda con mi hija y no le molesta que yo sea una tonta fan de los Babasonicos. Así es como yo salí el viernes con mis amigas y él salió el sábado con sus amigos.
El domingo se levantó al mediodía y me contó sobre su salida y me puse de mal humor. Me llevó una rato entender por qué, y mi conciencia laburo a full hasta que llegué a una conclusión:
Los amigos de mi marido son amigos de él, y lo son míos solo por osmosis o por derivación de nuestro matrimonio, digamos herencia. A veces me aburro con ellos. Entonces a veces dejo que José salga solo y me quedo en casa. Cuando José me contó sobre su noche anterior, pensé: si yo hubiera ido, me hubiera aburrido, y me puse de mal humor. Por qué? Porque él la pasó bien y se divirtió? No, porque la noche anterior yo me había divertido también. Por qué se levantó al mediodía y no me ayudó a limpiar? Tampoco, porque nunca dejo que me ayude en la limpieza porque lo hace muy mal. Entonces??
Llegué a la conclusión de que lo que me molestó es que tengamos salidas separados en los que los dos sabemos que la salida del otro no lo divierte a uno, y por eso salimos separados. Inicialmente me asusté. Me dije: cuándo apareció este abismo entre nosotros? Antes no era así! Antes yo salía con José y sus amigos y me divertía.
Me divertía en serio?? Me pregunté. Si, me divertía, pero también había una cuestión de tolerancia. Hablar de temas que no te interesan, para tratar de pasarla bien y tampoco estar todo el tiempo con cara de orto solo por estar con gente que no son tus mejores amigos. Estas ahí, disfruta y dejate de joder.
Entonces dije: no hay abismo entre nosotros sino que estoy intolerante o mas bien, sin ganas de tolerar. Serán las hormonas?? La menstruación?? La crisis económica? A quien le importa, no era tan grave. Volveré a tener una época tolerante en la que volveré a salir con José y sus amigos y la pasaré bien.
Y luego de un día de mal humor, se me pasó y sin tirarle todo mi quilombo mental a mi marido encima. Eso significa, que estoy madurando como mujer? Que la psicología de mi mente femenina ya deja de ser un misterio para mi misma? Lo que sea, el matrimonio está compuesto en gran medida por tolerancia, no sólo tolerancia con el otro, sino con uno mismo. Debo tolerar mis estupideces mentales y no ponerme paranoica al instante. Resolver mis conflictos de mujer tonta yo misma y no echarle la culpa a mi marido que al fin y al cabo, es un santo.
Y después me pregunté: la insoportable, no seré yo, en vez de los amigos de mi marido? Pero eso me llevaba a cuestionamientos más profundos que no tenía ganas de resolver... Hace un tiempo atrás describí la semana santa como una “santa semana” simplemente porque los feriados católicos nos permiten trabajar menos y boludear mas. Y este año lo ha sido mas aun puesto que hemos tenido dos fines de semana largos seguidos, lo que nos ha forzado a solo trabajar dos días en semana santa.
Con lluvia, lamentablemente, unos días bien aburridos pasé, con un humor irritable que no viene al caso describir. Lo que debía ser un fin de semana divertido termino siendo simplemente 4 días encerrada en mi casa donde la máxima diversión fue ir al supermercado. Miento, porque también salí a bailar, pero eso lo voy a relatar en otro escrito.
Mi reflexión en este caso se limita a mi alocada ida al supermercado donde me encontré con ofertas de tapas de empanadas y de tarta. Y realmente me molestó porque yo no soy católica y no pensaba comer ni empanadas ni tarta. Me molestó tanta tapa dado vuelta porque me habían cambiado la ubicación tradicional de los productos que yo compro y me llevo un rato encontrarlos, forzándome a permanecer mas tiempo realizando esta tarea propia de las amas de casa que yo no venero (ni la tarea, ni el hecho de ser un ama de casa negada).
Me pregunté al fin, porque tanta tapa? Para las empanadas de vigilia? La tartita de atún? Porque no comen unas pastas o una pizza de palmitos? Dije gritando retóricamente en medio del super... Tantos católicos simulados dando vueltas, que ni siquiera saben porque no se come carne en estos días y se limitan a comer pescado cuando podrían alimentarse son otras suculencias que la vida brinda!!!
Y termine reflexionando sobre las empanadas de vigilia: siempre me pregunté a que se refería la palabra “vigilia”, es un sinónimo de pescado? O se refiere al verbo vigilar? Y si fuera así, que es lo que se vigila? Profundos cuestionamientos de sábado lluvioso que me propuse resolver para la semana santa del próximo año.
Yo comí, el domingo al mediodía sándwichs de jamón y queso, y a la noche, un pedazo de asado que tenia en el freezer. Por supuesto, me compre un huevo de pascuas, pero eso no es católico... es “pagano”, dirían algunos. De todos modos a mi me encanta el chocolate y cualquier excusa me viene bien.
En fin... santa semana, gracias a dios por no tener que ir a trabajar esos días.
|